La joven panameña Dayra Caicedo, quien apareció con vida hace una semana luego de haber sido privada de su libertad el pasado 19 de febrero frente a su residencia en Vista Alegre, Arraiján, usó sus redes sociales para emitir sus primeras declaraciones tras lo sucedido.
“Hoy se cumple una semana que terminó una de las peores pesadillas de mi vida”, comienza el escrito publicado en la cuenta de Instagram de la estudiante de Derecho, de 23 años.
El texto comienza dando gracias a “papá Dios por cuidarme y acompañarme desde el día en que nací”. Agradeció además el apoyo que recibió su familia durante los 35 días que permaneció privada de su libertad. Lamentó “las burlas y señalamientos” que ha recibido como víctima.
“Es triste ver cómo en este mundo la víctima es la que tiene que aprender a vivir con el hate, las burlas y los señalamientos, como si el apoyo hubiera sido con la esperanza de que apareciera, pero no viva”.
“Lo primero y único que diré al respecto: Las personas malas hablan y actúan desde lo que hay en su corazón. No es lo que soy yo, es lo que son ellos”, expresa en el post.
“Los que no me conocen pueden elegir hablar desde la ignorancia y desinformar con tantas suposiciones crueles sin saber lo difícil que sigue siendo todo esto para mí, porque todas las personas que sí me conocen tienen algo lindo que decir de mí y de mi corazón. Eso no es desde el 19 de febrero, eso se hace mucho tiempo”.
Culminó dando gracias a las personas que le han enviado mensajes de consuelo y la han defendido, “algunos sin conocerme”. “Dios se encargará de recompensar sus buenas intenciones en un momento de vulnerabilidad para mí. A los que hablan desde el odio o innecesaria, recuerden que a Dios no se le escapa nada, él pone cada cosa en su lugar en el momento justo”.
El pasado lunes 24 de marzo, el Ministerio de Seguridad confirmó la aparición de Dayra Caicedo, luego de que fuera privada de su libertad la noche del miércoles 19 de febrero frente a su residencia en Vista Alegre, Arraiján. Esa noche un grupo de hombres armados la interceptó cuando bajaba de su vehículo y, bajo amenazas, la obligó a subir a otro automóvil. El suceso fue captado por las cámaras de vigilancia de su vivienda. Sus familiares intentaron intervenir, pero también fueron amenazados con armas de fuego.
Luego de 35 días de ese suceso, Dayra fue abandonada en una estación de combustible cerca de su residencia, desde donde llamó por teléfono a su mamá. Su papá fue a rescatarla. “La vi sana y salva, cuando abrí la puerta [del carro] me le tiré encima, de una vez llamé al abogado para que el abogado llamara a la fiscalía”, dijo César Caicedo, padre de Dayra, en una entrevista con Telemetro Reporta tan solo horas después de la noticia de la aparición de su hija.