La panameña Annie Canavaggio es una cineasta documental. Sus cintas reflejan la vida de tribus indígenas, surfistas, y hasta de generales como Omar Torrijos. Su nueva producción Hijo de Tigre y Mula, ganadora del Concurso Nacional del Fondo de Cine 2016, se estrenará el próximo jueves 13 de marzo en los cines del país.
El largometraje cuenta la historia de las negociaciones que inspiraron los Tratados Torrijos-Carter, los cuales lograron el traspaso del Canal de Panamá a manos panameñas.

"Annie Canavaggio, directora de la película Hijo de Tigre y Mula".
¿A qué se debe el nombre de su nuevo documental?
La película se llama Hijo de Tigre y Mula porque Gabriel García Márquez decía que Omar Torrijos era un cruce entre tigre y mula. Tenía la sigilosidad del tigre, y la testarudez y perseverancia de la mula para lograr algo tan difícil como arrebatarles de vuelta el Canal de Panamá a los norteamericanos.
¿Qué la motivó a realizar un documental sobre los Tratados Torrijos-Carter?
Veía que los más jóvenes daban por hecho que el Canal siempre había sido de los panameños. Como si el tránsito a ciertos territorios siempre lo hemos tenido permitido. Cada vez que se habla del Canal es como si fuera algo lejano con lo que no se identifican. La gente no tiene tan integrado el canal en su día a día.
¿Cuánto tiempo le tomó realizar esta película?
Este proyecto ganó hace un buen rato el premio del Fondo de Cine. Sin embargo, llegó la pandemia y nos bloquearon porque el National Archives, donde estábamos buscando la mayor cantidad de información, cerró. A partir de ahí, cambié la forma que iba a ser el documental, ya no solo se usó material de archivo (que era muy costoso). Entrevistamos a negociadores y a personas que conocieron a Omar Torrijos en concreto.
Entonces el proceso de investigación se compuso de archivos y entrevistas, ¿también se apoyó en algunos libros?
Nos apoyamos de muchísimos libros, ya perdí la cuenta; desde los libros de Michèle Labrut, hasta los de Omar Jaén que son como una biblia y otros de Roberto Díaz Herrera y John Perkins, The Economical Hitman se llamaba. Básicamente estuvimos buscando información por todas partes en la Biblioteca Nacional. No solo fueron libros, también reportajes periodísticos y de revistas, muchísimas fotos de la Fundación Omar Torrijos que provienen de Tom Zimberoff, un fotógrafo que retrataba a Omar Torrijos y todo lo que ocurría en ese momento. Estuve con material del GECU (Grupo Experimental de Cine Universitario), un material muy valioso que estaba en cine y nosotros lo dimos a escanear.
¿Qué tan difícil fue para usted realizar esta producción en términos de recursos y de apoyo?
Nosotros ganamos el Fondo de Cine de Panamá. Lo que ocurre con mucha gente es que cuando ven el Fondo de Cine dicen ‘¡Ay, esta gente tiene mucho dinero!’ Pero este es un documental de archivo que con el fondo no alcanza. Yo tuve que comprar, yo tuve que licenciar material limitado como fotografías, archivos, de todo. En realidad, no alcanza el tiempo para poder editar, porque tú no estás editando como en una película que tú creas tu escena, tú creas tu secuencia. Yo creo mi secuencia, pero tengo que ver cómo la cuento. Y no la cuento como yo quiera, la cuento como lo que hay. Y yo tengo que flexibilizarme a partir de lo que existe.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado su intención de recuperar el Canal. ¿Cuál es la relevancia de una película como esta en este contexto actual?
Cuando Theodore Roosevelt llegó a la presidencia dijo: el canal es nuestro y tenemos derecho de tener el canal. Ellos decidieron que había que conquistar todo lo posible. Me impresiona escuchar a este hombre casi 100 años después hablando las mismas cosas de un predecesor que hablaba del mazo y se refería de forma muy despectiva de América Latina. Su discurso creó enemistad y fomentó mucho conflicto. Y este hombre está volviendo a traer un pasado, da la impresión de que de moderno no tiene nada.
¿Qué dato en la historia de los Tratados Torrijos-Carter le impactó más?
Me impactó mucho que todo esto empezó con un Theodore Roosevelt y su Manifest Destiny (Destino Manifiesto en español). Casi que un derecho. De ahí proviene todo el deseo de los Estados Unidos de acaparar, de colonizar, de tener más, de controlar el Canal de Panamá. Entonces ahora Donald Trump retoma ese Destino Manifiesto, tan pasado, tan imperialista, por decirlo así, y que no le veo mucho asidero el día de hoy. Esta filosofía es, básicamente, “voy a tener el país que yo quiero y voy a tener lo que yo quiero porque yo soy más fuerte”.
Para culminar, ¿cuándo se va a estrenar el documental ‘Hijo de Tigre y Mula’?
Vamos a poder ver la película el 13 de marzo en los cines de Panamá, en David, en Santiago, en Chitré y, por supuesto, en la capital. Los invito a recordar la historia de nuestro país, a recordar y entender cómo logramos recuperar esta franja canalera, este territorio que nos pertenece, este territorio que nadie tiene derecho a decir que era mío.
Si bien ellos lo construyeron, nosotros volvimos a construir estas otras esclusas. Yo escuchaba a Ilya Espino de Marotta hoy en una conferencia, y ella decía que más de la mitad de los ingresos provienen de las nuevas esclusas. Otro dato que me pareció interesantísimo, que hoy lo descubrí.
Ellos ya nos pagaron ampliamente durante todos esos años por haber utilizado el Canal de Panamá, por haber utilizado las 14 bases militares que se encontraban en él, por haber tenido una escuela de las Américas, que básicamente era una escuela de formación de dictadores para toda América Latina. Ellos ya básicamente hicieron suficiente. Ya nos pagaron suficiente por el alquiler de ese territorio, y ahora nos pertenece a nosotros, y tenemos que seguir adelante con él.
Y no veo el cuestionamiento, no existe un cuestionamiento de por qué otra persona se va a tomar un territorio que nos pertenece.
Importante, ¿por cuánto tiempo va a estar el documental disponible en los cines?
El documental va a estar por dos semanas por una cuestión de licencias norteamericanas, de algunos canales de televisión, que nos limitan a básicamente dos semanas, en un número limitado de cines.